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sábado, 15 de octubre de 2011

El hombre de negro - Beatriz Fariña


Cuando aquel hombre de negro (ya no utiliza guadaña, está pasada de moda) se me acercó y me dijo:
—Te vienes conmigo.
Tenía yo aun muchas cosas que hacer, y mira que era guapo y atractivo, sí atractivo a pesar de un cierto aire siniestro. Tenía yo la tarde creativa y quería cocinar una cenita especial e imaginativa. Además al día siguiente había quedado con unos amigos para arreglar la huerta. Eso y un montón de planes para los siguientes días, semanas, meses, etc.
Así que le tuve que decir que no, que se esperase. Yo seguí a lo mío, tosí con fuerza, que había leído en internet que era bueno en esas situaciones. Tosí y pensé en lo rica que me iban a quedar las cigalas a la plancha con la salsa que estaba batiendo. Así que no le quedó otra que irse, y mira que era guapo.

Tomado del blog: El Beso del Lagarto

viernes, 23 de septiembre de 2011

El baile - Beatriz Fariña


Encerró la última cabra en el corral, se desvistió y se lavó en la palangana con el jabón que había comprado esa mañana. Se vistió a toda prisa, el pantalón olía a naftalina y la camisa le quedaba estrecha, el chaleco disimulaba el botón a punto de reventar. Guardó en una talega los zapatos y se echó a andar sendero abajo, por fin, sudoroso llegó a las afueras del pueblo, se quitó las alpargatas y las guardó entre los matorrales. A paso tranquilo y notando la presión de los zapatos llegó a la plaza, la orquesta comenzaba a tocar.

Tomado del blog: Beso de Lagarto