lunes, 3 de octubre de 2011

Almuerzo de hoy: Pollo arvejado – Lilian Elphick


Salga al campo. Elija un pollo gordo. Juegue con él un rato. Sin miedo, retuérzale el cogote. En casa, desplúmelo. Las vísceras las deja en una olla aparte. Cercene las presas con un hacha mediana. Destruya las arvejas, aniquile cebolla, ajo. Fulmine con sal, pimienta, laurel. Ahogue con el caldo colado de las vísceras y un vasito de vino blanco. Rellene un cojín con el cabello previamente lavado y perfumado. Duerma, sin soñar con aquél que le hincó el colmillo del adiós.

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