Mostrando entradas con la etiqueta Jesús Esnaola Moraza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jesús Esnaola Moraza. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de marzo de 2011

Hambre – Jesús Esnaola Moraza


Para que no se enteren de que me he marchado he sido muy cuidadoso. Repaso mis movimientos. He recogido los jarrones con las flores que se habían ido al suelo, incluso el tiesto con geranios que, seguro, trajo la abuela Modesta, siempre tan generosa. He limpiado de polvo los marcos de las fotos del abuelo Paco y la tía Matilde, con la manga de la chaqueta. Me he dado cuenta de que había dejado la lápida un poco desplazada y la he empujado para que encajara. Perfecto. Lo malo es que este apetito de carne fresca con que he despertado no me va a ayudar a pasar desapercibido.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Estampa - Jesus Esnaola Moraza


Seguro que a vosotros se os ocurren un montón de motivos por los que un hombre puede decidir saltar desde la azotea de un edificio de cristal de cuarenta plantas. No os aburriré con eso.
Lo que me importa es que salta, que comienza un vuelo desgarbado, picado con la vida, convertido en una lágrima de carne y hueso que recorre la fachada del edificio.
Lo que me asombra es el público expectante que aguarda el desenlace, no por conocido menos hipnótico, señalando la trayectoria con el dedo para que ni los más miopes se pierdan el descenso.
Lo que me sorprende es que el suicida desaparezca a la altura de la ausente planta trece, residuo supersticioso del dueño del monstruo de cristal.
Lo que me aturde es el sentimiento general de decepción.